Mensaje Fr. Mauricio Campos Valdés, Capellán Colegio San Antonio

Mensaje Padre Mauricio Campos Valdés

ESTIMADA COMUNIDAD ANTONIANA MES DE AGOSTO

27 de julio de 2017

 

Reciban un gran saludo de PAZ Y BIEN.

Hemos vuelto de las vacaciones y se despliega frente a nosotros el segundo semestre de este año. Por desgracia, hemos tenido que experimentar la pérdida de nuestro Inspector Sr. Juan Carlos Ponce, quien luego de una corta enfermedad, nos ha abandonado. Siempre es doloroso ver partir a aquellos que forman parte de nuestra vida, de nuestro entorno más cercano.

Su partida puede hacernos reflexionar en torno a lo frágil y corta que es la vida. Damos por supuesto que viviremos sin contratiempos, pero de verdad estamos sólo de paso, por ello que la vida es tan valiosa y se debe aprovechar al máximo para disfrutar cada minuto. No podemos dejar que el desgano, la depresión la falta de motivaciones para vivir nos impida disfrutar de la maravilla de estar vivos, de gozar cada minuto, de hacer lo mejor posible y el más noble de los esfuerzos para alcanzar las diferentes metas que nos hemos propuesto, sin importar los escollos que vamos encontrando en el camino.

La memoria de nuestro Inspector nos acompañará junto con los recuerdos de los momentos compartidos y disfrutado juntos. Agosto es también momento de recordar dos fechas franciscanas muy importante: 2 celebración de la Porciúncula y 12 Fiesta de Santa Clara de Asís.
Ambas conmemoraciones que nos hablan de la repercusión que el carisma franciscano ha tenido en la historia de nuestra Iglesia. La riqueza que desplegó el Poverello, sigue siendo fuente de bendición para todos aquellos que nos hemos sentido cautivados por este carisma, que es tesoro de la Iglesia y fuente de alegría para todos los que lo conocen. Como podemos ver la vida nos trae momentos de alegría pero también de dolor, sepamos vivir los unos y los otros siempre en la perspectiva del resucitado que trajo la esperanza y el bien a toda la humanidad. En este mes franciscano, sepan experimentar toda la Paz y el Bien de nuestro Buen Dios.
Atentamente.

 

Hno. Mauricio Campos V, Capellán.