Mensaje Fr. Mauricio Campos Valdés, Capellán Colegio San Antonio

Mensaje Padre Mauricio Campos Valdés

SALUDO DEL HERMANO MAURICIO JAVIER

01 de marzo de 2018

Estimados Srta. Directora, Comunidad Educativa “San Antonio” y Familias:

Al comenzar estas líneas deseo compartir a Ustedes que como Hermanos Franciscanos estamos dando inicio a un nuevo tiempo de servicio a la Iglesia en Chile. Y es en este contexto que se han producido traslados. Esto significa que he sido nombrado como Capellán de este Colegio. Mi nombre es Fr. Mauricio Javier Herrera Urrutia.

Junto a Ustedes tenemos una gran tarea por delante, en continuidad con el servicio realizado por tantos frailes franciscanos, seguir educando a nuestros niños y jóvenes, en una formación integral que incluye la dimensión espiritual.

Este servicio lo realizamos con un sello propio, la espiritualidad franciscana, y concretamente con el testimonio e intercesión de San Antonio de Padua.

Quiero invitarlos a que todos nos sintamos responsables, comprometidos y participantes activos en cada una de las actividades religiosas que durante el año realizaremos.

Como hermano franciscano les expreso mi cercanía y servicio a cada uno de ustedes, estaré llano a la escucha, acompañamiento y animación espiritual.

Para lo anterior, espero contar con cada uno de los Profesores, en la animación y preparación de actividades (Eucaristía, celebraciones, etc.), que por curso se les asignará; a cada una de las Pastorales del Colegio, que puedan ser animadores responsables y alegres. A ustedes Padres y Apoderados, juntos debemos hacer que nuestros niños y jóvenes conozcan y amen a un Dios que es cercano, providente y que nos acompaña en cada una de nuestras realidades personales y familiares.

A ustedes, Niños y Jóvenes, sepan que cuentan con un hermano, para que juntos vayamos descubriendo la voluntad de nuestro Dios, que nos ama y anima cada día. Para que al concluir su etapa formativa sigan transmitiendo la riqueza de la espiritualidad franciscana en los diversos ámbitos donde se desenvuelvan.

Al finalizar este saludo elevo a Dios, Uno y Trino, que bendiga todo el servicio Pastoral que desplegaremos como Familia Antoniana.

Fraternalmente, Fr. Mauricio Javier, OFM